Nos motivan los sabios

16.05.2018 12:20

Hoy quiero hablaros de las personas que me han motivado a la hora de llevar a cabo este proyecto, esas personas que me han marcado por su sabiduría y experiencia y que me han dado la fuerza y el coraje para perseguir aquello que realmente me gustaba, a pesar de las dificultades que pudieran aparecer.


Masanobu Fukuoka, el “padre” de la agricultura natural, que nos habla en sus preciosos libros de cómo cultivar en armonía con el entorno. Pero sobre todo, porque hace incapie en que cuidando la naturaleza, en realidad, estamos cuidando de nuestro cuerpo y nuestra alma.


Ignacio Abella, un druida que nos inspira para que sigamos admirándonos con el bosque y con la vida que en él habita. Que nos enseña a observar tanto a cada individuo como al conjunto y a admirarnos con la complejidad de sus interacciones. Que nos anima a respetar el bosque y a cuidarlo como estilo de vida. Los humanos podemos compartir este planeta con el resto de seres vivos sin tener que destruirlos para nuestro beneficio.

 

Los padres de la permacultura, David Holmgren y Bill Mollison y Leff Lawton. Con su determinación por dar a conocer soluciones concretas de diseño y práctica para una vida sostenible me dieron innumerables herramientas que han hecho posible llevar a cabo este proyecto. La permacultura nos enseña a observar la naturaleza y respetar sus principios para vivir nuestra vidas en armonía con el entorno.


La comunidad de El Bosque Habitado de Radio 3, todos los domingos a las 11 de la mañana. Su presentadora, María José Parejo Blanco y las colaboradoras como Joaquín Araujo, Gustavo Duch, Stefano Mancuso, Francis Hallé, José María Galan, Carmen Briongos, Yayo Herrero, Rosa Villalba entre otras muchas. Cada semana nos recuerdan que estamos en el buen camino, que a nuestra generación le toca recuperar el medio ambiente que diezmo la revolución industrial. Nos dan el refuerzo positivo que necesitamos cuando aparecen las dificultades. Nos inspiran para encontrar las soluciones.

 

Mi abuela, aunque quizá no es muy consciente de ello. La persona que me enseñó por primera vez las cosas del campo. Una mujer fuerte y decidida que siguió su camino para poder alimentar a su familia y darle siempre lo mejor. Me ha ayudado a conectarme con las raíces de mis antepasados e intentar imaginar cómo vivieron vidas simples pero en armonía con el entorno.

 

Los movimientos sociales como el 15M, la Lucha Campesina, el Movimiento Sin Tierra y jornadas y encuentros orientadas a dar visibilidad al mundo rural y animar a las personas de las ciudades a “Dar el Salto”. Encendieron la chispa para saber que el cambio es posible, que hay vida en los pueblos y que el retorno a la tierra es uno de las posibilidades a seguir para quienes queremos dejar a nuestros hijos un mundo de abundancia. Me enseñaron a pensar soluciones locales a los problemas globales.

 

Festivales como el Boom Festival que abrieron mis ojos y mi creatividad para imaginar otra realidad y otra forma de sociedad y de relación con la naturaleza. Por ser tan internacional nos enseña que hay cientos y miles de personas que, como nosotros, quieren cuidar el entorno y el bosque como forma de vida.

 

Sadhana Forest, un proyecto de reforestación en la ecoadea Auroville en India. Me inspiró su determinación por recuperar el bosque en medio del desierto y también sus principios básicos: no violencia y no competición, llevados a todas las facetas de la vida como la educación (nonschooling) o la alimentación (veganismo). Funciona bajo la economía de la donación y ha demostrado que otra forma de relacionarnos los humanos y con el bosque es posible.

 

A todas estas personas, les doy las GRACIAS por poner sus manos, su mente y su corazón en todo lo que hacen.

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